La mayoría de los reportes de influencers que veo son una captura de impresiones al lado de una cantidad de canjes de código de descuento, y una conclusión sacada de la diferencia entre los dos. Los dos números son reales. Ninguno responde la pregunta que todo el mundo tiene, que es si la plata produjo ventas que no hubieran ocurrido igual.
El marketing de creadores es genuinamente difícil de medir. Eso no es una razón para medirlo mal.
Por qué fallan los números por defecto
Las impresiones y el engagement miden al creador, no a la campaña. Te dicen que la publicación se vio y gustó. Correlacionan poco con si alguien compró algo, y son los números que reportan los creadores porque son los números que los favorecen.
Los códigos de descuento subestiman, y mucho. Sólo capturan a quien se acordó del código y lo usó en el checkout. Una parte grande de los que compran por un creador no usa el código: buscan tu marca, entran al sitio y compran a precio lleno días después. Los canjes de código son un piso, no una medición.
Los links trackeados también subestiman. El link estaba en una historia que venció, o en una bio que cambió, o la persona lo vio en el celular y compró en la computadora. Los clics capturan al comprador inmediato de la misma sesión y se pierden el resto.
La atribución de último clic esconde casi todo. El camino clásico: historia el lunes, búsqueda de marca el jueves, compra desde el aviso de marca. Google contabiliza la venta, el programa de creadores no muestra nada, y alguien concluye que el influencer marketing no funciona. Es el caso de manual de la atribución last-touch.
Sumado todo: tu programa de creadores casi con seguridad rinde mejor de lo que dice tu dashboard, y no tenés idea de por cuánto.
Un stack que funciona, del más barato al más caro
1. Códigos y links, entendidos como direccionales. Igual conviene hacerlos. Dale a cada creador un código y un link únicos, y tratá lo que capturan como un piso y como un ranking relativo entre creadores, no como el retorno de la campaña.
2. Búsquedas de marca y tráfico directo, mirados alrededor de las fechas de publicación. Es la señal útil más barata que existe y casi nadie la corre. Anotá las fechas en que publican los creadores. Mirá las impresiones de búsquedas de marca y las sesiones directas en las 72 horas siguientes, contra una línea base de las semanas previas. Un lift real se ve sin ninguna herramienta especial.
Ojo con dejar esto afuera de tu reporte de búsqueda paga: un pico de búsquedas de marca generado por un creador va a inflar el rendimiento aparente de tu campaña de marca, que es el mismo problema que genera Performance Max.
3. Una encuesta post-compra. Una sola pregunta en el checkout: “¿Cómo nos conociste?”, con texto libre o una lista de creadores. La atribución auto-declarada es sesgada e imprecisa, y aun así es una de las mejores herramientas disponibles para canales que no se pueden clickear. Captura exactamente a los compradores que los códigos y los links se pierden. Todo ecommerce debería tenerla y casi ninguno la tiene.
4. Tests de mercados pareados o holdouts. El único método que establece causalidad. Corré actividad de creadores en algunas geografías y en otras no, con líneas base comparables, y compará facturación total en lugar de facturación atribuida. Es caro en el sentido de que deliberadamente resignás actividad en el control, y es la única forma de responder la pregunta con honestidad.
5. Modelos de mix de marketing, cuando la inversión lo justifique. Manejan canales no clickeables por diseño, que es exactamente el problema. Meridian, el modelo open-source de Google, sumó en su versión 2.0 señales de brand equity como el volumen de búsquedas de marca — directamente relevante acá, porque ese volumen suele ser la huella más clara que deja una campaña de creadores.
La mayoría de las marcas debería correr los niveles 1 a 3 de forma permanente, y el 4 una o dos veces al año sobre los programas más grandes.
Las métricas que vale la pena reportar
Reemplazá la captura de impresiones por:
- Costo por mil impresiones relevantes, no alcance bruto. Si la mitad de la audiencia del creador está en un país al que no enviás, el alcance es un número de vanidad.
- Estimación de facturación incremental, con el método declarado. “Facturación por código USD 4.200; facturación auto-atribuida en encuesta USD 11.800; lift de búsquedas de marca 34% sobre la línea base en las 72 horas posteriores” es un reporte defendible. Un único número de ROI dicho con seguridad suele ser ficción.
- Costo por creador, todo incluido. Fee más producto más derechos de uso más las horas que le puso tu equipo. Esta última se excluye siempre y suele ser la más grande.
- Rendimiento del contenido como pauta. Muchas veces el retorno real: cómo rindió el activo del creador cuando lo corriste como aviso, contra tu mejor creatividad existente. Esto sí se mide con precisión, a diferencia de todo lo demás de esta lista.
- Tasa de recompra de los clientes traídos por creadores. ¿Vuelven? Una primera compra barata desde una audiencia sin afinidad vale menos que una más cara que recompra. Leelo junto a LTV y CAC.
Armalo antes de la campaña, no después
Tres cosas que tienen que existir antes de la primera publicación, porque ninguna se puede reconstruir después:
- Una línea base. Cuatro a seis semanas de búsquedas de marca, tráfico directo y facturación total antes de cualquier actividad de creadores. Sin eso no podés reclamar un lift.
- Un calendario con fechas reales. Los creadores publican tarde. Si no registrás la fecha efectiva, tus ventanas de 72 horas apuntan a cualquier lado.
- La encuesta, ya corriendo. Prenderla la semana de la campaña no te da comparación y te da un perfil de respuestas sesgado por la campaña misma.
Cómo se ve bien hecho
Una marca que hace esto en serio tiene una línea base, códigos y links únicos por creador, una encuesta post-compra corriendo siempre, un registro de las fechas reales de publicación, derechos de uso negociados de antemano para poder amplificar lo que funcione, y un test de holdout al año sobre el programa más grande.
No es un setup caro. Es mayormente disciplina, y es la diferencia entre un canal que podés defender en una reunión de presupuesto y uno que se recorta porque nadie pudo probar que hiciera algo.
La versión corta
Los códigos y links son un piso. El engagement es ruido. El último clic es ciego a casi todo el efecto. Construí de las señales baratas hacia arriba: línea base, lift de búsquedas de marca, encuesta post-compra, y holdouts cuando la inversión lo justifique. Reportá un rango con el método adjunto en lugar de un número seguro que nadie puede defender.
Y acordate de que el retorno más medible del marketing de creadores suele ser el menos discutido: tomar el contenido que funcionó, comprar los derechos y correrlo como pauta. Cómo elegir a los socios está en macro vs micro influencers.
Si tu programa de creadores no puede demostrar su valor y sospechás que merece algo mejor, la medición suele ser lo primero que audito.