La salud es de los rubros donde Google Ads mejor funciona para un negocio local y donde más fácil es hacerlo mal. La demanda existe y es urgente: nadie busca “urgencia dental” por curiosidad. Pero las plataformas tienen reglas propias para salud, la mitad de las búsquedas son informativas y no de pacientes, y el valor de una consulta varía diez veces según el tratamiento.
Esta nota es para clínicas, consultorios odontológicos, centros de kinesiología, estética médica y profesionales de la salud que quieren hacer publicidad en LatAm sin pelearse con las políticas y sin pagar por gente que sólo quería leer sobre un síntoma.
Lo que sí y lo que no
Anunciar servicios de salud está permitido. Lo que está restringido, en términos generales:
- Medicamentos con receta y ciertas sustancias. Muy limitado en Google y en Meta, y con reglas que varían por país.
- Tratamientos no aprobados o con afirmaciones de resultados garantizados. “Curá tu dolor de espalda en 3 sesiones” es el tipo de anuncio que se rechaza, y además el que te puede traer un problema con el colegio profesional.
- Segmentación basada en condiciones de salud. Es la restricción que más afecta. En Google, la política de publicidad personalizada no permite segmentar remarketing ni listas de clientes según información de salud. En Meta, las opciones de segmentación detallada vinculadas a temas de salud ya no existen.
En la práctica: no podés apuntar a “personas con diabetes”, pero sí podés mostrarle un anuncio de “control de diabetes con turno en el día” a quien lo busca en Google. La intención de búsqueda hace el trabajo que la segmentación no puede hacer.
Las políticas cambian y se aplican distinto según el país, así que ante cualquier anuncio rechazado leé el motivo exacto en la plataforma antes de reescribirlo a ciegas.
Por qué Google Search primero
En salud, Google Search le gana a Meta para empezar por una razón simple: el paciente ya sabe que necesita algo y lo está buscando. Con la segmentación por intereses de salud fuera de juego, Meta tiene que encontrar al paciente por zona y por creatividad, que es más caro y más lento.
Meta funciona bien después, para tratamientos electivos donde la decisión se piensa (ortodoncia invisible, estética, chequeos preventivos) y donde mostrar resultados, el equipo o el lugar genera confianza. En LatAm, casi siempre con destino a WhatsApp.
La estructura que funciona
Un grupo de anuncios por especialidad o tratamiento. No es prolijidad: el valor de un paciente de implantes no es el de una limpieza, y si todo está junto la plataforma va a optimizar hacia lo más barato de conseguir. Separado, podés poner más presupuesto donde el paciente vale más.
Keywords que combinan tratamiento con zona, urgencia o precio:
- “implantes dentales palermo”, “implantes dentales precio”
- “urgencia dental 24 horas”, “odontólogo de guardia”
- “kinesiólogo cerca”, “traumatólogo belgrano”
Negativas desde el día uno. En salud el informe de términos de búsqueda se llena de búsquedas informativas que no son pacientes: “síntomas”, “qué es”, “remedio casero”, “causas”, “es grave”, “carrera de”, “sueldo de”. Excluilas antes de lanzar y revisá cada semana el primer mes.
Obras sociales y prepagas. Si atendés por cobertura, es probablemente tu diferencial más fuerte en el anuncio y en las keywords (“odontólogo OSDE”, “kinesiología por obra social”). Si no atendés, decirlo filtra consultas que no vas a convertir.
El resto de la configuración es la de cualquier negocio local: ubicación con la opción “Presencia”, búsqueda sin Display, recursos de llamada y de ubicación, horarios alineados con la recepción. Está completo en Google Ads para negocios locales.
Medir turnos, no clics
El error más común en cuentas de salud es optimizar hacia clics o hacia “conversiones” que en realidad son visitas a la página de contacto. Lo que importa es el turno.
En orden de facilidad:
- Llamadas desde el anuncio con duración mínima (60 a 90 segundos filtra la mayoría de los cortes y de las consultas de precio rápidas).
- Clics a WhatsApp y al teléfono en el sitio, como eventos importados a Google Ads.
- Reservas en el sistema de turnos online, si lo tenés y permite medir la reserva confirmada.
- La pregunta en recepción: “¿cómo nos conoció?” para cada paciente nuevo, en una planilla.
Una vez por mes, cruzá los pacientes nuevos que vinieron de Google con el gasto. Ahí aparece el número que importa: cuánto te cuesta un paciente nuevo por tratamiento. Con eso, decidir dónde poner más plata deja de ser intuición. La cuenta de cuánto invertir para llegar a esos pacientes está en cuánto invertir en Google Ads al empezar.
Privacidad: lo que no tenés que hacer
Datos de salud son datos sensibles en casi todas las legislaciones de la región. Algunas reglas prácticas:
- No subas listas de pacientes segmentadas por tratamiento o diagnóstico a Google o Meta.
- No pongas el tratamiento en la URL de páginas que dispara un píxel (“/gracias-turno-psiquiatria”) ni lo mandes como parámetro de un evento.
- El formulario de turno pide lo mínimo. Nombre y contacto alcanzan para el primer contacto; el motivo de consulta se habla después, por un canal privado.
Además del cumplimiento legal, es una cuestión de confianza: un paciente que se entera de que su consulta terminó en una plataforma de anuncios no vuelve.
La reputación pesa más que en cualquier otro rubro
En salud la gente lee reseñas antes de pedir un turno, siempre. Un anuncio que lleva a un perfil de Google con tres estrellas convierte mal por bien armado que esté. Antes de invertir en pauta, mirá el Perfil de Empresa de Google: reseñas recientes, respuestas a las malas, fotos reales del lugar y del equipo. Lo cubro en marketing digital para pymes: por dónde empezar.
Si ya tenés campañas andando y el costo por paciente no cierra, una auditoría de cuenta suele encontrar dónde se va la plata en una o dos semanas.